domingo, 9 de octubre de 2016

DESARROLLO EMOCIONAL

Las emociones son esenciales para la comprensión del funcionamiento de la personalidad. El estudio del desarrollo emocional incluye la evolución de las expresiones emocionales, la comprensión y el control de las propias emociones, así como la comprensión y respuesta a las emociones de los demás.


Desde que los niños son muy pequeños, experimentan y expresan emociones diferentes con un valor comunicativo. Estas reacciones globales se van convirtiendo en emociones específicas a lo largo de los años.


Centrándonos en el desarrollo emocional, sabemos que desde el nacimiento los bebés ya expresan emociones como agrado y desagrado. Estas emociones dejan paso a otras como son la alegría, la sorpresa o el enfado, llamadas emociones básicas. Al final de la primera infancia (2-3 años) se da un logro importante en el desarrollo emocional, dando lugar a emociones más complejas como la vergüenza, el orgullo y la culpa.

Harter y Budding (1987) han descrito una secuencia evolutiva que consta de los siguientes pasos:

→ En un primer momento, los niños son incapaces de admitir que una misma situación pueda provocar dos emociones distintas.

→ A continuación, empiezan a admitir que una misma situación sí puede provocar dos emociones, pero una de ellas precede a la otra.

→ En una tercera fase, se comprende que hay ciertos acontecimientos que provocan dos sentimientos al mismo tiempo, siendo emociones parecidas.

LAS REACCIONES DE LOS PADRES ANTE LAS EMOCIONES DE LOS HIJOS JUEGAN UN PAPEL IMPORTANTE EN EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL.

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