lunes, 10 de octubre de 2016

DESARROLLO SEXUAL

Diferenciamos 3 teorías que han tratado de explicar el concepto de identificación, es decir, el proceso por el cual los niños se identifican con un género u otro (masculino y femenino). No obstante, todas ellas varían y sus planteamientos son difíciles de comparar ya que utilizan diferentes metodologías y constructos teóricos (López, 1988).

1. Teoría del aprendizaje social (Mischel): las diferencias sexuales en la conducta se aprenden a través de los mismos mecanismos que el resto de conductas sociales, es decir, a través del condicionamiento operante y del aprendizaje por observación (López, 1988).

2. Teoría psicoanalítica clásica: la socialización del rol sexual se produce a través de la superación del complejo de Edipo . Así pues, al llegar a la fase genital el niño/a estaría biológicamente orientado a preferir sexualmente al progenitor del sexo opuesto, mientras tiene sentimientos ambivalentes con el progenitor de su mismo sexo (López, 1998)

3.Teoría cognitivo-evolutiva  (Kohlberg) se sitúa dentro de la teoría piagetiana. Menciona que existen estructuras centrales activas que determinan la evolución de la identidad sexual y de género que se fundamenta en el desarrollo cognitivo del mundo social. La organización cognitiva será la que determinará la evolución de la tipificación sexual y, a medida que vaya evolucionando las estructuras cognitivas, evolucionarán también las actitudes sexuales (López, 1988). 

Las diferentes investigaciones señalan el papel que desempeñan los diferentes contextos (familia, escuela, etc...) en los procesos de construcción de la identidad sexual y de género. (Freixas, 2012)






domingo, 9 de octubre de 2016

DESARROLLO SOCIAL Y AFECTIVO DEL NIÑO

IMPORTANCIA DEL CONTEXTO

El desarrollo de la personalidad y de las emociones está íntimamente relacionado con los procesos educativos y de socialización e intercambios afectivos en el interior de la familia.
El contexto más habitual en que los niños y niñas crecen y se desarrollan es, sin duda, la familia. Es importante analizar la familia como totalidad, es decir, como un conjuntos de influencias bi y multidireccionales, analizando las relaciones que en ella se establecen.

Según Maccoby y Martin(1983), se observan coincidencias en dos dimensiones del comportamiento de padres y madres:
→ Afecto y comunicación
→ Control y exigencias

En relación con estas dos dimensiones, obtenemos 4 estilos educativos según Baumrind (1971):


El grupo de iguales: Constituyen agentes de socialización fundamentales. Dada la naturaleza simétrica de las relaciones entre iguales, niños y niñas pueden aprender habilidades socio emocionales que no les puede proporcionar la familia.



DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD


Las personas somos diferentes de unas a otras. Tenemos una herencia genética particular, vivimos en contextos distintos y recibimos influencias ambientales diferentes. Todo ellos hace que vayamos construyendo una trayectoria propia e irrepetible.

El conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una personas y la diferencian de las demás es lo que conocemos como personalidad. Existen varias teorías que explican el desarrollo de ésta en los niños:

- Teoría psicoanalítica de Freud. El autor afirma que el desarrollo de la personalidad está ligado al curso de las pulsiones sexuales.

- Según Erickson, la personalidad se rige entre los polos de iniciativa y culpabilidad. Niños y niñas se dedican a explorar el mundo que les rodea, preparándose a sí mismos, descubriendo los límites del entorno social.

- Wallon (1934), diferencia tres estadios en la descripción de la personalidad:

1º estadio personalismo: Caracterizado por la cabezonería (2-3 años) para afianzar su identidad y, de esta forma, fortalecerla.


2º estadio de la gracia: Buscan a alguien que les asegure el afecto y les acepte cómo son.

3ª estadio de la imitación: Aseguran su aprobación.

AUTOCONCEPTO Y AUTOESTIMA

El autoconcepto y la autoestima son conceptos imprescindibles a la hora de hablar de la construcción del yo( personalidad) y su valoración. Por ello, vamos a explicar brevemente en que consiste cada uno de ellos y nombrar unos aspectos interesantes.

Autoconcepto: Imagen que tenemos de nosotros mismos, haciendo referencia al conjunto de características que utilizamos para definirnos como individuos y diferenciarnos de los demás.


Los niños más pequeños suelen referirse a sí mismos en términos absolutos (no hacen comparaciones sociales). A medida que crecen, van haciendo un mayor uso de estas comparaciones sociales para llenar de contenidos sus autoconceptos.



Autoestima: Visión que cada persona tiene de su propia valía y competencia. Está relacionada con las metas que uno mismo se propone.

Se acompaña de un signo positivo o negativo:

- Cuando la distancia entre la realidad y nuestras aspiraciones es corta o inexistente, el signo es positivo.

- Cuando percibimos que lo que hemos conseguido está alejado de nuestras metas, el signo es negativo.

Destacamos que la autoestima está relacionada con la aceptación por parte del vínculo afectivo del niño. Los niños de alta autoestima suelen sentirse queridos por las personas que le rodean. Metáfora del yo como espejo: para que un niño se valore a sí mismo necesita sentirse valorado por las personas que le rodean.

Desde los años preescolares los niños son capaces de describir cómo son de competentes. Con el tiempo, van desarrollando una valoración general de sí mismos, siendo capaces de autoevaluarse de forma más independiente a su actuación en situaciones concretas. Las evaluaciones de sí mismos empiezan a ser más objetivas en la etapa de primaria, ya que en infantil son más idealizadas.

Palacios y Moreno (1994) afirman que los hijos de padres democráticos suelen tener una alta autoestima, sabiendo  afrontar nuevas situaciones  y siendo persistentes en sus tareas. Los hijos de padres autoritarios se caracterizan por una baja autoestima y poco autocontrol, aunque sean obedientes y sumisos. Los hijos de padres permisivos parecen ser los más alegres, sin embargo, son inmaduros y no saben controlar sus impulsos. Por último, los hijos de padres negligentes tienen baja autoestima, son niños vulnerables y suelen tener conflictos personales y sociales.

APEGO

El apego es el vínculo emocional más importante en la primera infancia. Es aquel que el niño establece con una o varias personas del sistema familiar. Pueden distinguirse en él tres componentes: conductas de apego, representación mental y sentimientos.


La evolución del apego sigue 4 etapas:




1ª etapa: Preferencia por los miembros de la propia especie. La actividad del niño está regulada por ritmos biológicos. Ocupa el primer trimestre de vida.
2ª etapa: Preferencia por las interacciones con los adultos que le cuidan normalmente. El niño diferencia entre su figura de apego y extraños. Ocupa el segundo trimestre.


3ª etapa: Formación de los sistemas relacionales de apego y de miedo a extraños. Preferencia a sus figuras de apego. Ocupa la segunda mitad del primer año de vida.


4ª etapa: Adquisición de grado de independencia de las figuras de apego. A partir del primer año de vida.


Tipos de apego:


Apego seguro: El niño muestra un actitud activa y de exploración cuando la figura de apego está presente pero al irse ésta, presenta ansiedad. El reencuentro se caracteriza por una búsqueda de contacto y proximidad.


Apego ansioso-ambivalente: El niño no explora cuando la figura de apego está presente y la ansiedad es muy intensa por la separación. El reencuentro se caracteriza por comportamientos ambivalentes.


Apego ansiosos-evitativo: escasa o nula ansiedad ante la separación. Ausencia de preferencia por la figura de apego frente a los extraños y evitación en el reencuentro.


Apego ansiosos-desorganizado: los niños se muestran desorientados y se aproximan a la figura de apego con la evitación de la mirada. En el reencuentro buscan proximidad para huir y evitar la interacción.

DESARROLLO EMOCIONAL

Las emociones son esenciales para la comprensión del funcionamiento de la personalidad. El estudio del desarrollo emocional incluye la evolución de las expresiones emocionales, la comprensión y el control de las propias emociones, así como la comprensión y respuesta a las emociones de los demás.


Desde que los niños son muy pequeños, experimentan y expresan emociones diferentes con un valor comunicativo. Estas reacciones globales se van convirtiendo en emociones específicas a lo largo de los años.


Centrándonos en el desarrollo emocional, sabemos que desde el nacimiento los bebés ya expresan emociones como agrado y desagrado. Estas emociones dejan paso a otras como son la alegría, la sorpresa o el enfado, llamadas emociones básicas. Al final de la primera infancia (2-3 años) se da un logro importante en el desarrollo emocional, dando lugar a emociones más complejas como la vergüenza, el orgullo y la culpa.

Harter y Budding (1987) han descrito una secuencia evolutiva que consta de los siguientes pasos:

→ En un primer momento, los niños son incapaces de admitir que una misma situación pueda provocar dos emociones distintas.

→ A continuación, empiezan a admitir que una misma situación sí puede provocar dos emociones, pero una de ellas precede a la otra.

→ En una tercera fase, se comprende que hay ciertos acontecimientos que provocan dos sentimientos al mismo tiempo, siendo emociones parecidas.

LAS REACCIONES DE LOS PADRES ANTE LAS EMOCIONES DE LOS HIJOS JUEGAN UN PAPEL IMPORTANTE EN EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL.